Seguridad y Privacidad
|
Lectura breve
Protegiendo la Educación Superior: 5 Consejos para Aprender de Forma Segura en Línea
La tecnología y la academia ahora están entrelazadas sin problemas. Si bien la tecnología puede ampliar las oportunidades educativas para los estudiantes, también conlleva riesgos a medida que la torre de marfil se adentra en el Salvaje Oeste de internet.

Casi 2 de cada 3 universidades y colegios universitarios informaron que fueron blanco de ataques de ransomware en 2021, y la educación superior es cada vez más vista como un objetivo atractivo para los ciberdelincuentes. Esto deja a estudiantes, profesorado y personal susceptibles a una serie de peligros en línea.
Los límites entre las aulas físicas y virtuales siguen difuminándose, lo que significa que proteger los datos sensibles, los valiosos activos intelectuales y las identidades virtuales se vuelve primordial. Sin embargo, al adoptar algunos comportamientos básicos de ciberseguridad, todos los involucrados en la educación superior pueden unirse para hacer que el aprendizaje en línea sea seguro.
1. Usa solo direcciones de correo electrónico oficiales o cuentas de redes sociales al interactuar con la universidad o sus integrantes.
No importa si eres profesor, estudiante o miembro del personal, usa tu dirección de correo electrónico académica oficial (probablemente termina en ".edu") cuando te comuniques con otras personas del ámbito académico. Esto ayuda a identificar a todos los involucrados y disminuye los casos de phishing. Aun así, verifica la identidad y autenticidad del remitente o destinatario de cualquier comunicación. Asegúrate de que el dominio coincida con el sitio web oficial de la universidad o institución. Nunca hagas clic en enlaces ni descargues archivos adjuntos si no los esperas o si te parecen sospechosos. Si tienes dudas, solo contacta al departamento de TI de la universidad para pedir ayuda.
2. Mantén tu software actualizado.
No esperes hasta el próximo semestre: mantén tu software actualizado. Instala las últimas actualizaciones del software de protección, como tu antivirus, antimalware y firewalls, para defenderte de amenazas en evolución. Usa regularmente software antivirus para analizar tu dispositivo en busca de malware y errores. Mantén actualizados los sistemas operativos, navegadores web y software de seguridad para evitar que se aprovechen de las vulnerabilidades. ¡Activa las actualizaciones automáticas para que tu computadora nunca se quede atrás!
3. No inicies sesión en redes no seguras sin software de protección ni compartas información sensible por Wi‑Fi público.
No importa si tu recorrido de aprendizaje en línea te lleva al café de la esquina o a otro país, no inicies sesión en cuentas sensibles por Wi‑Fi público a menos que tomes precauciones. Incluso si la red requiere contraseña, tus datos pueden quedar expuestos. Las redes privadas virtuales (VPN) y los firewalls ayudan a mantener a raya a los ciberdelincuentes fisgones fuera de tus dispositivos.
4. Demuestra tu espíritu universitario con contraseñas seguras, un administrador de contraseñas y MFA.
Cada cuenta en línea, ya sea para tus actividades académicas o para uso personal, debe estar protegida por una contraseña segura y única. Cada contraseña debe tener al menos 15 caracteres y una mezcla aleatoria de letras, números y símbolos. ¿Cómo se supone que debes recordar todas esas contraseñas? Usa un confiable administrador de contraseñas para generar, almacenar y administrar tu colección. Muchas instituciones de educación superior ahora requieren el uso de autenticación multifactor (MFA). Esto prácticamente duplica la seguridad de la cuenta y agrega otro nivel de protección además de tu contraseña.
5. Respalda tu trabajo de forma segura y mantén un espacio de trabajo ordenado.
Respaldar tu trabajo es una regla fundamental de la ciberseguridad en la educación superior porque así construyes una red de seguridad contra la pérdida de datos causada por el ciberdelito, fallas de hardware o accidentes. Lo ideal es que respaldes tus datos tanto en la nube, que funciona con servidores remotos conectados a internet, como en un dispositivo físico, como un disco duro externo. Especialmente si almacenas datos sensibles, ten cuidado de no respaldar virus o malware junto con tu trabajo. Usa tu software antivirus para analizar regularmente tus archivos antes de hacer copias de seguridad y evitar transferir amenazas. En cuanto a la eliminación de documentos, borra los archivos (es decir, vacía la Papelera de reciclaje) y destruye cualquier documento físico. Mantener un espacio de trabajo limpio es igualmente vital, especialmente si se comparte o es accesible para otras personas. Retira la información personal o confidencial antes de alejarte, reduciendo el riesgo de acceso no autorizado. Además, si encuentras una memoria USB extraña u otros medios removibles, ¡no la conectes a tu dispositivo! Avísale a tu departamento de TI y ellos examinarán su contenido de forma segura o lo desecharán.
Tienes el poder de proteger tu campus digital
La pérdida de datos y el ciberdelito no deberían verse como algo inevitable. Sin importar tu función en la educación superior, probablemente eres responsable de información sensible, valiosos activos intelectuales o datos de investigación importantes. No deberías tomar esta responsabilidad a la ligera, pero tampoco tienes que aprender con miedo. Si puedes recordar estos hábitos de ciberseguridad, puedes hacer tu parte para fortalecer la vida digital del campus.

